El pasado 18 de abril de 2024, se confirmó la triste noticia del fallecimiento de nuestro presidente, Don Ginés Bartolomé Sanz, un líder empresarial que deja un legado y una marca imborrable en todos los que le conocieron y que, su fallecimiento, supone un antes y un después para todos los que formamos parte del Grupo Bartolomé.

Desde un prisma meramente profesional, de Don Ginés se puede decir que, entre muchos otros aspectos, siempre ha sido de admirar su visión y su capacidad para ir dos pasos por delante del resto, su incansable dedicación y su innata pasión por los negocios.

Desde sus modestos comienzos en la década de los sesenta, con un pequeño taller de la marca Renault en la localidad de Colmenar Viejo, hasta la consolidación de un imponente conglomerado de empresas, en su mayor parte relacionadas con la industria de la automoción, bajo el nombre de lo que hoy conocemos y es por todos conocido como “El Grupo Bartolomé”.

No hay una fórmula secreta, si el Grupo Bartolomé ha podido convertirse en lo que hoy es; líder en la industria del automóvil con concesionarios oficiales de primeras marcas, gestorías y corredurías de seguros presentes en 5 provincias; es gracias al trabajo incansable y la dedicación constante que Don Ginés, su fundador, le otorgó a su mayor pasión, su profesión.

Uniendo ahora lo profesional con lo personal, cabe destacar que su ya mencionada visión única en el mundo de los negocios siempre estuvo enfocada al crecimiento profesional, pero también se centró en el crecimiento personal, pues solo así, fue capaz de encontrar la excelencia que tanto buscaba y de superar siempre las expectativas de todos sus clientes y empleados. Don Ginés siempre creyó en la importancia de las personas para poder progresar profesionalmente.

La filosofía de nuestra compañía se centra en tres valores fundamentales: calidad, compromiso y pasión por el servicio al cliente. Gracias a Don Ginés, quien siempre llevó estos valores por bandera, hoy todos los que formamos parte del Grupo Bartolomé somos conscientes de la importancia de ofrecer productos y servicios de calidad, pero, sobre todo, de no desistir en ese fiel compromiso que le debemos a las personas y que siempre trató de inculcarnos nuestro presidente.

Su manera de liderar, inspiradora para muchos y muchas, no solamente le ha servido de guía a todas las personas que han trabajado junto a él, sino también a su propia familia, quienes han podido empaparse de sus valores mejor que nadie y quienes se sienten plenamente orgullosos de lo logrado por Don Ginés, el empresario, pero más orgullosos de Ginés Bartolomé Sanz, la persona, abuelo, tío, hermano, padre y marido.

Su legado perdurará como un recordatorio constante de los valores que siguen siendo el corazón del Grupo Bartolomé: calidad, servicio excepcional, perseverancia y un fiel compromiso con la satisfacción de clientes y propios empleados.

Descanse en paz, nuestro presidente.